Cabecera

"No hay barrera, cerradura, ni cerrojo
que puedas imponer a la libertad de mi mente"

Virginia Woolf

Mostrando entradas con la etiqueta Scipona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Scipona. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de febrero de 2014

Las pulsiones

Con las pasiones uno no se aburre jamás; 
sin ellas, se idiotiza. 

Stendhal


Ando tan metida en esto que ahora es tan cool de crear empresa que iba a dejar pasar la semana sin publicar pues ni tiempo tengo para tomar aliento. 

(Nota.- El Sinvivir ha resultado elegido el mejor proyecto presentado en la 1ª Edición del Mercado de Colaboración que se celebró en Utopic_US :)))))

Pero al llegar esta tarde a casa un pensamiento no dejaba de dar vueltas en mi cabeza y venía a dar forma, en cierto modo, a todo este proceso en el que me veo envuelta últimamente. Pensaba en todo aquello que nos mantiene en movimiento y nos da empuje e ilusión para levantarnos al despertar. Somos muy distintos unos de otros, mientras unos se encojen de hombros, se conforman y atienden a los días de una forma plana y acomodaticia, hay quien sale a la vida a bebérsela a borbotones, y sobresale de la media de una forma muy especial.

Aquí ya os hablé de mi amiga Scipona, Amelia, pintora desde que tiene uso de razón, y que no concibe la vida si no es con un pincel en la mano y cuya vocación ha sido tan fuerte que le ha hecho aceptar sin ningún reparo o queja situaciones de verdadera penuria con tal de estar haciendo aquello para lo que ha nacido. 

Respira para pintar, pinta para respirar. 
Puede ser difícil de entender, también es difícil de explicar. 

Quizá conviviendo cerca de ella se pueda hacer un acercamiento a esta pasión en cierto modo inexplicable para quien desconocemos este sentimiento. No es muy común por eso ella es excepcional en todas sus cosas.


Y me ha vuelto al pensamiento porque estos días he conocido, en el entorno de Utopic Bazaar,  a una ilustradora que también bregó con todo su entorno para poner en primer plano su pulsión creadora y hacer de ello su vida. 
Su nombre es Sonia, su firma Missi Missi Madrid y aparte de ser una persona maravillosa cada una de sus creaciones son auténticas obras de arte.  
Os recomiendo que le echéis un vistazo porque son realmente pequeñas joyas que magnetizan y enamoran. Un lujazo todo ese talento.

He conocido a una periodista, Sandra,  que ha transformado toda su vitalidad en energía creadora que fluye a diario por las calles y que traduce a imágenes y vivencias propias que luego comparte con todos nosotros en streaming, siendo ella sola como Juan Palomo, derrochando ingenio, humor y profesionalidad en su empresa Fluyans. Merece mucho la pena pasarse por su web para ver las cosas que está haciendo y que dan una idea de lo que va a ser capaz.


Y por último he conocido a un súper héroe de aquí, del foro, que ya era hora, que todos nos venían de fuera y desde Superlópez yo no había visto nada igual. Malasañaman es el súper héroe del buen rollo y del saber vivir. Alguien que sintoniza muy bien con nuestro sinvivir porque, como dice él en su web: 

"...estar preocupados no significa estar sombríos. Podemos afrontar los problemas con una sonrisa. Al fin y al cabo, lo vamos a conseguir de un modo u otro. Es más cómodo así" 

No le perdáis de vista porque no para de maquinar aventuras y diversión para todo el que se deje ¡Viva la Meñe!

Que se te cruce en la vida gente así le da a todo una perspectiva y un toque que transciende la pura vivencia diaria y te cuestiona tu manera de vivir. Te llegas a preguntar si realmente vives de una forma consciente y si te estas empleando a fondo para darte una vida feliz

Es evidente que no todos tenemos las mismas necesidades vitales y no todos sentimos una necesidad imperiosa de expresarnos o transcender los días de una forma sobresaliente, que no todos tenemos esta pulsión creadora. Pero también lo es que está en nuestras manos ponerle a cada día un poco de magia o al menos intentarlo.





viernes, 28 de junio de 2013

Os pouquinhos polvos



A poco que sigáis este blog con un poquito de atención sabréis que desde hace años colaboro estrechamente con  Amelia Galli,  pintora siciliana, y cuyo enlace a su obra acompaña siempre mis textos a través de su firma,  Scipona,  aquí a la derecha. 

Ya hice alguna mención a ella en  Esas Casualidades.




Hace años, cuando vivía en España, y nuestra colaboración era más intensa y diaria, desarrollamos varios proyectos. 

Una tarde Amelia me pidió que le escribiera un cuento corto para alguno de sus cuadros y colgarlo en su web española acompañando a su obra.  Así es cómo nació  Os pouquinhos polvos.  Un relato corto centrado en el universo pictórico de Scipona cuyo epicentro es la sexualidad femenina, recreada en el lienzo siempre con un toque muy imaginativo y peculiar

Se me ha antojado regalároslo al comienzo del Verano. 

Hoy además con la ventaja de que desvelo algunas de las claves (no todas ;) que por entonces solo adivinaron los muy cercanos y hoy descubriréis pinchando en las palabras que las albergan. 

Como habréis notado, el título está en portugués porque daba más juego ;)


Os pouquinhos polvos





Sentía que estaba allí, le sentía acercarse lentamente a sus espaldas.

Nada había dicho, ni siquiera nada había tocado pero detrás estaba él.


Ella lo sabía y no le había visto.


A lo lejos en la montaña el castillo recogía la última luz cuando ella lo abandonó hace ya... ¿cuánto hace ya?... ¿dos horas?... ¿tres años?... Al atravesar el foso pensó que sólo serían cinco minutos, 'cinco minutos, cinco minutos na vida', 'você no sabe quanto valen......'

'Con él, con él, con él...', martilleaba la canción en la cabeza, ... 'la vida es eterna...', mientras caminaba a su encuentro pisando el musgo y sintiendo como sus pies se hundían en él. 

La lluvia comenzó a resbalar por su pelo hacia su pecho adelantando el escalofrío del encuentro. 'con él, con él, con él...' 


Lo sabía. No le había visto. Pero él se acercaba.


Había dicho 'la vida es lo que tú tocas'. Y ella soñó la vida. Los espacios fueron invadidos de luz y fuego. 

El agua alcanzó el suelo y las plantas crecieron verticalmente.

Todo giraba en torno a su abrazo. 

Una vez y otra condenada a volver sobre su calor. Condenada a sentir la piel. Y la vida de un tirón dentro de un cálido abrazo húmedo.


Los minutos, las horas, ahora qué eran.


Lo sabía. No le había visto aún.

Estaba allí.

Detrás.



Su cuerpo se giró hacia él como un girasol se gira al Sol. Los ojos cerrados. Las manos extendidas. Y al roce de su tacto se sobresaltó el corazón con un incontrolado latido. Cada poro respiró su aroma. La piel se dilató.

Nada dijo. Nada podía decir.

La tierra paró su rumbo poseída por ese silencio en el mundo.

Tocó su cuello, acarició sus labios, atrajo sus piernas enrollando y empapando su cuerpo sobre sí.

Todos los abrazos en uno, todos los besos en uno.

La vida convocada.


Sólo eso.
Entre todo.

Sólo eso, la embestida de su cuerpo, de sus besos, de su olor. 
Por último de su abrazo. 
Irrespetuosos tentáculos que penetraban, invadían y vencían.

Y fue entonces, en el tiempo que tardó en decir ahora, cuando el cielo del paladar se hizo agua.

lunes, 11 de marzo de 2013

Esas casualidades




¿Quién es esta mujer?

Se trata de Fiona Apple …o lo mismo no.

Ella no lo sabe pero en realidad en este vídeo en concreto se llama Amelia Galli, Scipona, o quizá si lo sepa y la esté suplantando. Ya no solo porque en su complexión física, fibrosa y delgada, o en su corte de cara, se asemejan escandalosamente, sino porque en los tres minutos y medio que dura este vídeo comparten toda una imaginería idéntica: criaturas viscosas, pulpos, calamares, caracoles, frente a estructuras estáticas y metálicas, el agua, el cocodrilo, los colores intensos, hasta el gesto final es compartido entre pícaro y ahí queda eso.

Fiona, según ella misma cuenta, se dejó llevar a esas situaciones por el director del video, al que previamente le había dado las pautas, y mientras ella canta que quiere vivirlo todo y convivir con las imágenes de su cabeza, Scipona las ha hecho suyas y las traslada a sus cuadros como se muestra en el enlace que tenéis a la derecha  (el texto en castellano en la página adjunta)

Fiona fue capaz de cancelar todos sus compromisos en el momento que su perra estaba a punto de morir porque, según sus palabras, no será “una mujer que pone su carrera por delante del amor y de la amistad”. He visto a Scipona hacer esto mismo paralizando toda su vida y su carrera por hacer lo que el amor le dictaba.
  
Fiona, qué casualidad, fue pareja del director de Magnolia, Paul Thomas Anderson (dos post más abajo) y colaboradora de Aimee Mann. Scipona, con la que tengo una relación profesional y de colaboración desde hace muchísimos años, es una de mis amigas más queridas.

Fiona/Scipona qué escalofrío intangible, inexplicable, surrealista, como ambas dos en estos tres minutos en los que han formado parte de un mismo latir sin conocerse y estando cada una en una punta del mundo.



Ni el amor, ni los encuentros verdaderos, ni siquiera los profundos desencuentros son obras de las casualidades, sino que están misteriosamente reservados ¡Cuántas veces en la vida me ha sorprendido como entre las multitudes de personas que existen en el mundo, nos cruzamos con aquellas que de alguna manera, poseían las tablas de nuestro destino, como si hubiéramos pertenecido a una misma organización secreta, o a los capítulos de un mismo libro! Nunca supe si se los reconoce porque ya se los buscaba, o se los busca porque ya bordeaban los aledaños de nuestro destino 
Sobre héroes y tumbas, Ernesto Sábato